martes, 22 de marzo de 2011

Cosas raras

¿A quién no le ha ocurrido alguna vez algo de lo que después haya dicho: “qué cosas más raras que pasan a veces”. Pues a mí sí me ha ocurrido, y no una vez, sino muchas a lo largo de mi vida.

Hoy me he puesto a pensar, y se me ha ocurrido escribir una entrada, precisamente, contando alguna de estas anécdotas que me han ocurrido. Bueno, en esta ocasión, la sección de hoy estará dedicada a preguntas raras. Llamo así a las preguntas que, con mucha frecuencia, mucha gente me hace debido al desconocimiento y de la idea que tienen de la discapacidad, en mi caso la ceguera.

Son muchas las preguntas de este tipo que me han hecho, pero hoy aquí voy a hablar de las tres más importantes hasta el momento. Pues bien, hace algún tiempo, una persona que vino a mi casa de visita, en un momento dado se me acerca en una actitud bastante misteriosa. La conversación que mantuvimos fue la siguiente:
-Mira, quería hablar contigo –me dice la visitante con una notable intriga en su voz-.
-Pues tú dirás –le digo yo algo preocupada-.
-Quería comentarte... –continuaba ella-, todos nosotros pensamos, yo pienso, tú piensas... ¿entiendes?
-Sí –digo yo ya algo extrañada-.
Y en eso va y pregunta:
-¿Y tú... cómo piensas?
-Bueno... pues como tú lo harías, aunque no pueda ver, el cerebro lo uso de la misma forma que lo harías tú, pienso igual, y siento igual también... –acerté a responder, sin aún habérseme pasado el shock de la pregunta.

Como podréis imaginar, en estos casos, tu voz está diciendo una cosa, pero tu mente está diciendo todo lo contrario. En ese momento, lo que mi mente decía era: “Bueno, como tú seguro que no pienso, porque si tuvieras algo más de conocimiento del que demuestras tener, no habrías hecho una pregunta tan estúpida”.

En otra ocasión, estaba con mi familia visitando el Palacio Real de Madrid. Hubo un momento en que se nos acercó un segurata, ya algo mayor, que me comenzó a explicar algo del edificio. No sé a cuento de qué vino la pregunta estúpida que este buen hombre me hizo, pero me preguntó: “¿Tú sabes lo que es un perro?”
¡Pues por supuesto que lo sé! –le contesté yo, no de muy buenos modos por cierto, pues en ese momento ya iba algo cansada de tanto viaje, y me pilló de bastante mala leche-. Pero lo que mi mente le estaba contestando era: “Yo sí lo sé, pero usted no sé si lo sabe muy bien, por la media neurona que me ha demostrado únicamente poseer”.

Y la tercera pregunta rara de esta entrada, pero no menos importante, me la han hecho esta misma tarde. Ha sido unprofesor de la facultad, que mientras da sus clases se suele pasear todo el rato por toda la sala. Bueno, pues al salir de clase, me pregunta: “Me oyes bien cuando estoy atrás?”
-Sí claro –le dije-. Pero lo que quise decirle en ese instante fue: “Bueno, llevo tres años en esta facultad, pero parece ser que aún no te has enterado de queciega sí, pero sorda no”.

Como digo, son muchas las cosas raras que me han pasado, y las que me quedan, que espero poder compartir con vosotros por este medio, y que así nos riamos todos un rato.

¡Hasta una próxima entrada!

1 comentario:

  1. A mí también me han preguntado cosas raras pero que te pregunten cómo piensas... :D :D :D

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